La huella de carbono de cualquier actividad humana tiene que ver con el impacto medioambiental (emisión de gases efecto invernadero – GEI) generado en su realización y en el uso de recursos o materiales, de forma directa o indirecta. Por eso se habla de los tres grandes sectores que dejan mayor huella sobre el medioambiente, por lo tanto, los más contaminantes.  El sector del transporte, la quema de combustibles fósiles (generalmente para generar energía) y las actividades industriales relacionadas con el uso del suelo, como la ganadería y la agricultura intensiva, son los principales causantes del cambio climático.

Abordar la problemática de los GEI en estos tres grandes sectores, significa avanzar de forma drástica en detener el cambio climático.

La huella devastadora del plástico.

La huella de carbono generada por el plástico viene dada en su producción, pero sobretodo en su vida útil y destrucción, dado que es un material que no se biodegrada, contiene sustancias tóxicas y desde que se inventó hace 60 años, es omnipresente. El plástico está en cada uno de los productos que consumimos. No se trata tan solo de los que podemos ver a simple vista, sino de todos aquellos productos en los que está presente sin saberlo; ropa, cosméticos, juguetes, bolsitas de té y todo lo que te puedas imaginar.  

Según una investigación conjunta de la Universidad de Newcastle y WWF, llegamos a ingerir 5 gramos de plástico al día. Este hecho, se debe principalmente, a la presencia de microplásticos, que son aquellos diminutos trocitos de plástico que se desprende de cualquier producto plástico a lo largo de su vida e invaden y contaminan la tierra, el agua y el aire que respiramos.

Para más información puedes leer el Informe. http://awsassets.panda.org/downloads/plastic_ingestion_press_singles.pdf

Por lo tanto, cualquier persona que se proponga reducir al mínimo su huella de carbono, tiene que poner foco en aquello que genera más emisiones e incide más negativamente sobre la contaminación y la salud del planeta.

Pero la solución no pasa necesariamente por evitar consumir productos o servicios en estos tres sectores, porque el impacto en muchas ocasiones, se realiza sobre factores indirectos. Sobre los factores que afectan directamente en nuestro impacto, se puede actuar de forma parcial. No es realista dejar de ir en coche en muchos casos, aunque sí hacer un esfuerzo para no depender tanto de él. No es posible, hacerse vegetariano de la noche a la mañana, ni siquiera aconsejable, si no se conocen a fondo las opciones, o hacer que tu casa funcione 100% con energías limpias. En este sentido, existe todavía, demasiada dependencia de políticas públicas que favorezcan nuestras decisiones de cambio hacia un consumo o vida sostenible.

Por otro lado, sí hay decisiones que están en nuestras manos y sobre las que sí se puede incidir, porque implican pequeños cambios de hábito y vida, y sin embargo, generan un gran impacto positivo.

 

3 acciones para cuidar tu salud y la del planeta.

 

– Filosofía ZERO WASTE (Cero Desperdicio).

Aunque su nombre suena radical, ésta filosofía es un proceso, cuyo objetivo es reducir al máximo el desperdicio generado por cada uno de nosotros. Implica el consumo responsable, como comprar a granel en la medida de lo posible, evitando generar plásticos y envases. Es la iniciativa del reusar y reparar, frente al comprar y tirar o el reciclado y compostaje. Son muchos los que se unen a este movimiento porque quieren vivir una vida más auténtica y plena, y con ello, plantearse lo que realmente necesitan y lo que puede ser aprovechable. Es factible empezar por trabajar la reducción de residuos y fijarse metas, como por ejemplo, una bolsa a la semana, luego cada quince días. Los más veteranos consiguen llevar a los contenedores, solo una bolsita de residuos al mes. Todo un reto, que, en todo caso, hay que plantearse muy en serio.

La eliminación de residuos genera costes millonarios que empobrece las economías, así como el deterioro del medioambiente. La energía que se precisa para su destrucción, es de nuevo de las más contaminantes del planeta. En la otra cara de la moneda, el hiperconsumismo, un estilo de vida que se nutre de la “fugaz sensación de felicidad” que genera comprar, renovar y acumular todo tipo de enseres. Este estilo de vida es insostenible, empobrece humanamente, y excede la capacidad de los recursos naturales del planeta, hasta enfermarlo.

Comprar a granel, un beneficio, en todos los sentidos.

Hoy día, es fácil comprar a granel, en casi todos los barrios y pueblos puedes encontrar una tienda con este tipo de productos. Desde productos de limpieza del hogar, cosmética, o alimentación; legumbres algas, tés, especias, azúcares, cacao, cafés, cereales, harinas, frutas deshidratadas, frutos secos o dulces, etc. Es tan sencillo como hacerse con algunas bolsas de tela, para hacer las compras y botes de acero inoxidable o vidrio, para almacenarlas en casa.

Aunque cada vez surgen más tiendas que se unen a esta iniciativa, o que la conservan de antaño, si no tienes a mano ninguna tienda en la que comprar a granel, únete a un grupo de consumo, seguro que encuentras uno cerca de ti. Además, suelen ser productos directos del productor km. 0 y en muchos casos, ecológicos.

En Cercedilla, encantador pueblo de la Sierra Madrileña, acaba de nacer un negocio “La Despensa de Cercedilla”. En ella encontrarás sobre todo productos de alimentación. Su dueña Anita, cuenta con una larga trayectoria y activismo en «Soberanía Alimentaria» y «Cocina Consciente». Si te has iniciado en esto de la “vida consciente y Zero Waste”, y te gusta hacerte escapadas a la montaña, no dejes de visitarla.

  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn
  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn

En cuanto a productos de limpieza 4Eco es una magnífica opción, en sus tiendas puedes comprar detergentes a granel y productos de limpieza ecosostenibles.

La propuesta de EcoEko,  es única. Te enseñan a elaborar tus propios productos cosméticos sólidos, Zero Waste. Tienen tienda física y online, por lo que puedes comprar a granel de forma sencilla, una variedad de productos de higiene personal y cosmética.

– COMPRAR PRODUCTOS Km.0.

Apoya la economía local y evita la contaminación. Comprando productos locales y de estación, además de activar la economía local y apoyar a muchos negocios de la zona, compraras productos de Km.0, lo que implica evitar este innecesario impacto negativo del transporte sobre el medioambiente.

La demanda de productos locales y ecológicos está creciendo de tal forma que está superando las capacidades del sector. Afortunadamente el Ayuntamiento de Madrid, a través del Programa Mares, está apoyando varios proyectos de producción local y transformación alimentaria, que quieren escalar en el negocio. El programa Madrid KmO busca dar soluciones a las dificultades que encuentran estos productores para cubrir sus necesidades logísticas y de distribución.

– UN CAMBIO EN TU DIETA PUEDE HACER MARAVILLAS.

Los informes de las principales agencias europeas y mundiales de gobierno, alertan de la huella de carbono que deja la industria intensiva ganadera, por lo que recomiendan una dieta basada en frutas, vegetales y legumbres.

A pesar de las recomendaciones el consumo de carne sigue aumentando. Según el Fondo de la ONU para la Alimentación y la Agricultura, el consumo de carne se espera que crezca en un 76% hasta 2050. Esta es la tendencia según el registro actual. Revertir esta tendencia depende de nosotros, porque el precio humano y medioambiental, es muy alto.

Eliminar la carne de la dieta no es viable para muchos, por otro lado, es una fuente de proteínas y vitaminas importante, la clave es reducir su consumo y comprar en las pequeñas producciones de carne orgánica. Si bien, el precio es superior, la balanza se equilibra cuando sustituyes una porción de carne ecológica a la semana, por 3 o 4 de carne industrial provenientes de ganaderías intensivas.

La ganadería, pero también la agricultura intensiva, deja una huella en el planeta de consecuencias devastadoras.

El estudio  “The global impacts of food production”  publicado en la revista Science por científicos de la Universidad de Oxford, remarcaba un dato concluyente; al menos un 25% de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero, corresponden al sector de la alimentación. En este sentido el Informe apela a la enorme huella que deja los productos derivados de los animales, pero también, al de los alimentos producidos de forma no sostenible, fuera de temporada y que atraviesan medio mundo, hasta llegar a su lugar de consumo.

Este dato resulta muy revelador. Según este estudio, si compras verduras fuera de estación, provenientes de otro continente o de agricultura no sostenible, la huella de carbono será seguramente superior, que la de un filete de ternera de un proveedor local y de producción sostenible.

El documental «Eating Animals«que se exhibió en la quinta edición del «Another Way Film Festival», el festival de cine sobre progreso sostenible de Madrid, del 25 al 27 de octubre 2019 en Cineteca, muestra de forma inequívoca y contundente en lo que se ha convertido la industria cárnica.

No, no es una película de terror, es una historia de la ambición humana que destruye todo lo que toca a su paso, y nos convierte a todos en cómplices, ya sea por ignorantes o irresponsables. Como casi siempre, todo tiene solución incluso aunque sea tarde, todavía podemos retroceder, y optar por la agricultura y ganadería tradicional, respetuosa con los animales y el entorno y, sobre todo, con nuestra salud y el planeta.

Las pequeñas explotaciones de ganadería extensiva y ecológicas, permiten la cría de animales en libertad y en su hábitat natural, cuidando el bienestar animal. Este tipo de producción sostenible, regula los ciclos del agua y fertilidad del suelo, potencia la biodiversidad, y, además, juega un papel fundamental en la mitigación del cambio climático debido a la fijación de dióxido de carbono. 

Si no has decidido ya hacerte vegetariano, apuesta por ganaderías locales y extensivas. En la zona centro, cercanas a Madrid, se reúnen algunos de los mejores proveedores de carne ecológica nacional. También se pueden hacer los pedidos online como en: https://carnebraman.com/ , ubicada en Ávila o  la tienda online Divina Natura, que cuenta con varios proveedores de carne ecológica. Por último, VacaNegra, un referente en la zona.

 

Share This

Share This

Share this post with your friends!