Empresas y organizaciones, se posicionan de forma creciente frente al daño generado en los ecosistemas, el planeta y por ello, a todos los seres vivos que habitamos en él, llevando a cabo acciones de sostenibilidad. Más como causa que como consecuencia, el aumento progresivo de la conciencia colectiva acerca de este de daño, está promoviendo un cambio de paradigma.

Esta tendencia se hace patente en la preocupación por parte de empresas, startup y organizaciones, por adoptar medidas de impacto social y medioambiental. Todas estas acciones van más allá de las obligaciones legales, sin embargo, definen una estrategia más competitiva que refuerza una imagen de marca comprometida y creíble. En definitiva, crea valor a partir de tomar en consideración las implicancias sociales y medioambientales de sus operaciones, en toda la cadena de valor y en su relación con los stakeholders.

Para ello, no es suficiente incorporar de forma aislada algunas acciones. Transformar la organización desde el interior para que sea más sostenible, requiere un gran esfuerzo humano, en tiempo e inversión. Si no logramos incorporar la sostenibilidad en toda la cadena de valor, no será creíble y ese esfuerzo no solo no será recompensado, si no que será contraproducente.

El informe de la OCU, publicado por EFE en agosto 2020, sobre las acciones de sostenibilidad de las empresas, revela que el 64% de los españoles considera que las empresas hacen uso de las alegaciones a la sostenibilidad, como reclamo para “vender más”. Solo uno de cada cuatro encuestados opina que las empresas, en general, se esfuerzan por reducir su impacto medioambiental.

Del informe se desprende un dato muy significativo, aquellos encuestados con un nivel educativo alto (65%) son los más escépticos. Lo que significa que muchas empresas no están logrando llegar a la población con sus esfuerzos en sostenibilidad. Las razones pueden ser dos.

Las acciones de sostenibilidad adoptadas no son coherentes y están evidenciando vacíos a lo largo de la cadena de suministro de la organización, ya sea en el compromiso social, medioambiental o en lo relativo a la transparencia y relación con los stakeholders. Por el contrario, se realiza un gran esfuerzo en sostenibilidad en todos los eslabones de la cadena, pero no se está logrando comunicar bien, ni en forma, ni en contenido.

ORGANIZACIONES SOSTENIBLES.

Porque la sostenibilidad ya no es una opción, es una estrategia de crecimiento, de estabilidad y de compromiso global.

El compromiso social y medioambiental en toda organización ha de surgir de un profundo convencimiento de la directiva en equilibrar la balanza rentabilidad-personas-planeta.Toda organización quiere ver su esfuerzo recompensado y apostar por la sostenibilidad es una estrategia de crecimiento segura. Sin embargo, al mismo tiempo, son conscientes del poder que tienen para impactar en las poblaciones, en la salud global, en los ecosistemas, en cambiar el rumbo del cambio climático. Las organizaciones sostenibles sienten la presión de su responsabilidad y saben que operar en un mundo en deterioro, sin hacer nada para cambiarlo, pronto les generaría riesgos inasumibles. Es un compromiso hacia todos sus interlocutores, y lo están asumiendo.

LIDERAZGO SOSTENIBLE.

“ Son líderes comprometidos en fomentar acciones de buen gobierno, de promoción y motivación de los empleados, de gestión sostenible de toda su cadena de suministro y de comunicación efectiva de acciones y resultados. ” 

ACCIONES DE SOSTENIBILIDAD PARA EMPRESAS.

Para introducir más y mejores prácticas sostenibles el primer paso es elaborar un Plan de acción, pasando por las etapas de revisión, iniciación y mejora. Han de ser medibles, ajustadas a cada sector y comunicadas internamente y externamente.

Acciones principales de iniciación o mejora sobre las que establecer objetivos:

  • Ética y responsabilidad social en todo su ámbito de actuación. Cumplimiento de los derechos humanos, laborales (sueldo, trabajo digno, promoción, motivación, seguridad…) medio ambiente y corrupción, tanto desde dentro, como en toda la cadena de suministro. Los diez principios del Pacto Mundial es un marco para orientar a toda organización, independientemente del tamaño en este sentido.
  • Cadenas de suministro responsables. Contratar o trabajar con proveedores y otros actores relacionados con la actividad, que compartan la misma apuesta por la sostenibilidad. Las organizaciones sostenibles son conscientes del poder que tienen para paliar el daño medioambiental y social en las zonas en las que operan, especialmente aquellas que trabajan alrededor del mundo. A partir de una correcta gestión de los recursos naturales escasos y de su cadena de suministro, pueden contribuir, definitivamente, a reducir el daño en los ecosistemas, paliar el hambre, los conflictos sociales o la falta de educación en zonas en las que operan.
  • Mayor eficiencia en el consumo de los recursos; agua, suelo, luz, energías en general, papel, envases, etc. No solo porque los recursos naturales son limitados y escasos, sino también porque optimizar al máximo los recursos, supone un ahorro energético, con un alto impacto sobre la rentabilidad del negocio.
  • Reducir la huella de carbono, reduciendo residuos e introduciendo prácticas de Economía Circular. Reducir al máximo el uso de materias primas y recursos escasos. Hacer la transición hacia las energías renovables (no dependientes del carbón). Prácticas sostenibles y circulares en toda la cadena de suministro, como el ecodiseño en el packaging o la reutilización y la reparación. Y finalmente el reciclaje. Optar por tecnologías respetuosas con el medioambiente y gestión eficiente de residuos. Analizar la huella de carbono y el ciclo de vida de la empresa, es la mejor herramienta para valorar los puntos de mejora en cada etapa, desde la extracción de materias primas, las fuentes de energía, la producción y envasado, el transporte y el impacto del producto.
  • Reducir el uso de transporte y priorizar procesos de producción y distribución, locales.
  • Apostar por procesos ecológicos y alineados con el cuidado de las personas y el medio ambiente.
  • Introducir la sostenibilidad en la cultura de empresa. Pequeñas iniciativas como envases compostables, residuo cero, comedor saludable y ecológico, material de oficina ecológico, fomentar y premiar entre los empleados el transporte público o el uso compartido del coche.
  • El sello o certificación ofrece seguridad al consumidor/usuario y recompensa los esfuerzos en sostenibilidad. Optar por procesos de certificación de entidades suficientemente avaladas a nivel local/global. B-Corp, comercio Justo, productos ecológicos avalados por entidades de certificación nacionales y del entorno europeo.
  • Programe sus estrategias de marketing social. Lo primero es crear una verdadera historia entorno al producto/servicio. Siempre destacando el producto o servicio, su calidad, conveniencia y precio. Posteriormente hablar del proceso creativo, quién hay detrás, la sostenibilidad ha de estar presente en todo el proceso, desde la producción, la distribución y la entrega. Las técnicas de inbound marketing, buyer persona y estrategias de contenidos y canales, son esenciales.
  • Informar de forma transparente y generar credibilidad sólo será posible a través de manejar convenientemente el equilibrio entre la calidad del producto y su propuesta de valor. Todos los esfuerzos en sostenibilidad quedarán disipados si no tenemos entre manos un buen producto o servicio. Comunicar a través de sus plataformas internas y externas, como RRSS o el blog, un producto/servicio único y diferencial, creado con conciencia social y medioambiental, será imprescindible para su reputación corporativa y la confianza hacia usuarios o consumidores.
  • Memorias e Informes de sostenibilidad. A continuación, se muestran los principales marcos e indicadores de seguimiento y medición que se utilizan a nivel global. Dichos marcos no solo permiten analizar, evaluar y reportar las acciones de sostenibilidad, si no que a través de sus indicadores, las empresas pueden fijarse objetivos medibles en el tiempo y escenarios de mejora. Las memorias e informes de sostenibilidad y RSC dan a conocer, el grado de compromiso social y medioambiental de las empresas, al público en general y a sus grupos de interés. Entre ellos, Gobierno, inversores e instituciones financieras, están condicionados en sus decisiones de contratación e inversión, por la implicación social y medioambiental de las empresas.

CÓMO MEDIR LA SOSTENIBILIDAD DE UNA EMPRESA. 

Es importante medir el resultado de las acciones de sostenibilidad para encontrar puntos de mejora o iniciar acciones complementarias. Cada organización es muy diferente, pero existen marcos comunes fácilmente adaptables a todo tipo de organizaciones y sectores. Los más aceptados son los siguientes:

  • Global Reporting Iniciative (2018). El más reconocido modelo de elaboración de memorias de sostenibilidad y utilizado a nivel mundial. A través de sus indicadores ofrece una guía para alcanzar los objetivos de sostenibilidad principales y analizar la cadena de valor y la relación con los stakeholders. Puede ser adaptado sectorialmente y ofrece una serie de indicadores para medir los progresos en economía circular.
  • SDG Compass. Desarrollado conjuntamente por GRI, United Nations Global Compact y wbcsd. Ofrece una guía completa a las empresas y organizaciones para alinear sus estrategias con los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible). Mueve a la acción a las empresas para que sitúen la sostenibilidad en el centro de la estrategia.
  • UN Global Compact Guide to Corporate Sustainability. Establece una guía completa que resume en cinco aspectos que definen la sostenibilidad corporativa. Diez principios del Pacto Mundial sobre derechos humanos, laborales, medioambiente y anticorrupción. Toma de acciones para apoyar a las sociedades donde se opere. Liderazgo sostenible y buen gobierno. Elaboración del Informe de progreso. Gestión responsable de toda la cadena de suministro y en su relación con los stakeholders en las operaciones alrededor del mundo.
  • Guía para Pymes ante los ODS. Desarrollada por el Pacto Mundial, CEPYME y el Consejo General de Economistas. Es una guía que permite a la pequeña y mediana empresa alinear su estrategia, como oportunidad de negocio, con los ODS. También basada en los cinco aspectos que según Global Compact (Pacto Mundial), definen la sostenibilidad.
  • El Informe, La medida de la Economía Circular en las Empresas, del Grupo de Acción, Economía Circular y Forética, ofrece una interesante hoja de ruta para la medición de la economía circular. Desde qué medir y cómo, desde lo técnico a lo estratégico con un enfoque global, implicancias económicas y estratégicas y la comunicación.

DORA REQUENA
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DORA REQUENA

Experta en desarrollo de Proyectos con Impacto Social y Comunicadora Social en el ámbito de la RSC y la Sostenibilidad

 

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