El best seller del escritor y activista Paul Hawken,   ha servido un año después de su publicación como guía estratégica para empresas, gobiernos y ciudadanos, sobre cómo atacar el cambio climático y avanzar en soluciones prácticas que hasta la fecha no se habrían imaginado. Para Hawken, el cambio climático representa un camino hacia un futuro mucho mejor: más limpio y sano, con mejores trabajos, más seguridad y más vida en el planeta. Por lo que es imprescindible avanzar por el camino de las soluciones en su sentido más amplio.

En su libro, hace un llamamiento a gobiernos y corporaciones, para iniciar los cambios globales y a escala, pero incide en el cambio de pensamiento, de hacer y vivir de cada individuo.

En España hemos pasado del agotamiento del discurso sobre el cambio climático a la acción, al reconocimiento y entendimiento de que tampoco debemos esperar a que las decisiones las tomen gobiernos y corporaciones. Surgen cada vez con más fuerzas asociaciones y entidades o proyectos que trabajan en la economía circular y la innovación para la sostenibilidad. La descarbonización, la reducción de residuos tóxicos, plásticos, y las alternativas ecológicas, surgen y se incorporan rápidamente en el día a día de los ciudadanos. Se empieza a asumir que eso del Cambio Climático, no es algo que nos queda lejano y fuera de nuestro ratio de acción, no solo tiene que ver con la desaparición de las especies o las fatales consecuencias del deshielo, si no que las consecuencias, ya las estamos sufriendo. La concentración de dióxido de carbono en el aire, provoca extremos climáticos como grandes sequías o desastres naturales, y también la contaminación del aire que respiramos, que según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), es responsable de siete millones de fallecimientos al año. Según el último informe de la Organización nueve de cada diez personas respiran aire contaminado.

¿Cómo podemos actuar desde la ciudadanía para revertir esta tendencia? Solo adoptando 6 estrategias de las 100 que Hawken describe en su libro, serviría como punto de partida para iniciar profundos cambios en el contexto español.

  • LOS BENEFICIOS DE CONSUMIR MENOS CARNE Y DE MEJOR CALIDAD. Los españoles somos grandes consumidores de carne. Consumir menos carne y de mejor calidad podría ser una solución no solo para reducir el impacto ambiental, sino también para nuestra salud. Un exceso de consumo de carne de baja calidad y hormonada, así como de carnes procesadas, está directamente relacionado con algunos tipos de cáncer y serios problemas de salud (OMS). Según datos de Servimedia, España ocupa el segundo puesto europeo en cuanto al consumo de carne por persona al año. El actual modelo de ganadería industrial es “totalmente insostenible”, dado que por un lado, necesita al año alrededor de 48.000 millones de metros cúbicos de agua y por otro, es responsable de más de 85 toneladas de CO2.

Según un reciente informe publicado por WWF, reducir el consumo de carne roja, podría reducir las emisiones de gases efectos invernadero en un 30% para el 2030. El informe Drawdown confirma que una quinta parte de las emisiones de gases proceden de la industria cárnica y el consumo mundial sigue incrementando.

Volver a la pirámide de la alimentación, tal y como nos enseñaron, es la solución más segura, más frutas, vegetales, cereales enteros y menos carne.

  • CAMBIAR A SISTEMAS DE REFRIGERACIÓN o CLIMATIZACIÓN DE BAJO CONSUMO ENERGÉTICO. Los sistemas de refrigeración que predominan especialmente en países cálidos, como España, son causantes principales de la emisión de hidrofluorocarbonos (HFCs), directamente relacionados con el cambio climático. En la enmienda de Kigali de 2016 al Protocolo de Montreal de 1987 de las Naciones Unidas se llegó a un acuerdo mundial para la eliminación de los hidrofluorocarbonos. Según este acuerdo, se prevé una reducción  del calentamiento global en casi un grado Fahrenheit.

Para luchar contra la emisión de estos gases con efectos extremadamente dañinos para el medioambiente Greenpeace en 1992 logro diseñar la tecnología Green freeze, refrigeradores de baja emisión de HFCs. Actualmente hay más de 800 millones de refrigeradores Greenfreeze domésticos e industriales, en todo el mundo.

Esta tecnología greenfreeze permite ahorrar hasta un 80% de energía comparado con un refrigerador común. Por eso, cuando estés pensando en comprar un electrodoméstico elige bien la tecnología, por que optar por una tecnología ecológica (sin HFCs), te permite no solo evitar contaminación, sino mejorar la economía de tu hogar. Su denominación comercial en España es “Greenfresh”, en las especificaciones debes encontrar la etiqueta: R-600a.

  • MENOS VEHÍCULOS POR FAMILIA Y MENOS CONTAMINANTES. Aunque los datos sobre la tenencia de vehículos en las grandes ciudades como Madrid, Valencia o Barcelona, ha bajado levemente los últimos años, en favor del transporte público, seguimos siendo uno de los países con más coches por habitante. Lejos del sistema nórdico en el que la tenencia de coches no ecológicos es “poco aconsejable” por la carga impositiva que conlleva y la mayor accesibilidad en bicicleta, en España también cada vez resulta más atractivo la compra de vehículos de energía alternativa. El plan VEA, del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, que entró en vigor en julio de este año, supuso una ayuda de entre 500 y 18.000 euros según la categoría del vehículo y la motorización. Actualmente, la Consejería de Economía de la Comunidad de Madridtiene un plan en marcha que destinará 2 millones de euros para ayudas a fomentar la compra de vehículos eléctricos de baterías, eléctricos de autonomía extendida, híbridos enchufables, vehículos de hidrógeno y aquellos impulsados por gas como los GLP y GNC. Ver bases.

En España existe todavía mucha desinformación sobre los vehículos eléctricos, o con energías renovables. Desde AUVE, Asociación de Usuarios de Vehículos eléctricos, se quiere recalcar que con ayudas como la partida de VEA – alrededor de 50 millones entre ayudas a compra de vehículos y puntos de recarga – se cubren en buena medida los costes extraordinarios de adquirir un vehículo ecológico, pero que el gran ahorro en combustible y reparaciones suple en muy pocos años ese esfuerzo inicial.

A pesar de las ayudas,  no se puede negar que todavía estamos a la cola de Europa en infraestructuras y ayudas, sin embargo, mientras que no aprovechemos la oportunidad de cambio hacia una movilidad más sostenible y eficiente, no podremos hablar de progreso. En un  futuro muy próximo, las ciudades serán muy diferentes a las que conocemos hoy día.

  • CERO DESPERDICIO. Según datos de la FAO, producimos comida para 12.000 millones de personas, y somos unos 7.300. Este exceso de producción genera grandes pérdidas a la industria alimenticia, por un lado y una de las mayores huellas medioambientales. (producción y destrucción del sobrante). El problema ahora no parece ser únicamente cómo alimentar a una población mundial creciente, si no cómo dar eficiencia al producir y al consumir, dado que 1/3 de la comida acaba en la basura.

Mientras que aumenta la consciencia ciudadana en relación a la problemática y mejora la gestión en los hogares, surgen al mismo tiempo apps que permiten reducir el desperdicio de la comida poniendo en contacto restaurantes y hoteles con consumidores que quieren comprar a un precio inferior la comida sobrante con todas las garantías de salubridad. Una de ellas es  wesaveeat o toogoodtogo, recientemente instalados en España.

  • PRODUCCIÓN ECOLÓGICA Y LOCAL. La contaminación del suelo por una pésima gestión de la tierra de cultivo como los monocultivos o el exceso de fertilizantes, plaguicidas, herbicidas, productos derivados del petróleo que se liberan o descomponen en el medio ambiente, conlleva serías implicancias en nuestra alimentación. Según un Informe de  Naciones Unidas de este mismo año, el uso de la tierra de cultivo, junto con las actividades industriales, desechos domésticos, ganaderos y urbanos, dejan como resultado un  suelo contaminado con sustancias nocivas como arsénico, plomo y cadmio,  productos químicos orgánicos, hidrocarburos aromáticos policíclicos o productos farmacéuticos -como antibióticos o disruptores endocrinos.

Todas estas sustancias suponen un grave riesgo para la salud humana, asegura el informe “La contaminación del suelo: una realidad oculta”. Sustancias tóxicas en los alimentos o la  pérdida de nutrientes, son las consecuencias más inmediatas. Adaptar la tierra a las condiciones medioambientales, como cultivos que requieren menos agua en zonas con mayor sequía, agricultura ecológica o iniciar la adaptación de la tierra al cambio climático, se plantean como soluciones prioritarias. Es esencial que la ciudadanía tome conciencia de la problemática y adapte también su alimentación a estas condiciones y eligiendo productos de producción ecológica, estacional y local.

  • CAMBIA A UN PROVEEDOR DE ENERGIA RENOVABLE. Según datos de La Agencia Europea de Medioambiente, EEA,  las plantas de producción de energía eléctrica a partir de combustión de carbón, son las principales responsables de la contaminación del aire. Las emisiones de las cinco grandes empresas energéticas —Endesa, Gas Natural Fenosa, EDP, Iberdrola y Viesgo— suponen un 44% de las emisiones fijas y un 17% del total de las emisiones producidas en España. Aunque todas están iniciando sus planes de abastecimiento a partir de fuentes renovables, siguen muy por detrás de la urgencia actual.

Tomar la decisión de elegir un proveedor de energía renovable ya es posible y estaremos forzando al mercado a producir electricidad a partir de fuentes no contaminantes. Proveedores como Hola Luz o Syder, proveen de energía 100% renovable y certificada sin instalaciones especiales, ni incrementos en factura. A pesar de los mitos sobre las “energías limpias”, no son más caras, y sí más eficientes y respetuosas con el medioambiente.

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