¿Por qué debería tomar en consideración la existencia de tóxicos en el hogar? Asumimos que el hogar es nuestro refugio, el que nos mantiene a salvo, sin embargo, todo lugar cerrado, puede acumular sustancias tóxicas imperceptibles, que respiramos.

Pasamos el 80% de nuestro tiempo en el interior de un edificio, según la OMS. Este dato, seguramente se haya visto alterado por este periodo de confinamiento. En el momento actual, debido a la pandemia, hemos sustituido la oficina por el hogar, por esta razón hacer de nuestro hogar un lugar seguro, comienza a ser una de nuestras prioridades.

Nuestros hogares, ya no son como los de nuestros ancestros, la industria química ha avanzado de forma exponencial en las últimas décadas. Hemos pasado de generar 1 millón de toneladas de química sintética, en el año 1930, a 200 millones en el 2000. Gran parte de estos productos químicos están en nuestras casas. Según comenta Carlos de Prada, en su libro “Hogar sin Tóxicos” se prevé que esta cifra se duplique a finales de siglo. Por esta razón, no es casual que la OMS declare como una amenaza sanitaria a nivel global, esta exposición en el interior de nuestros hogares.

Estos productos artificiales, son el resultado de procesos químicos en laboratorios, desde detergentes, protectores de maderas, pinturas con metales pesados, fibras sintéticas como cortinas o alfombras, mobiliario, juguetes, cosmética, productos de higiene personal o utensilios de cocina. Con el tiempo, todos estos materiales pueden desprender sustancias tóxicas, dado que contienen hidrocarburos, retardantes del fuego (TPHP, TDCIPP) antiadherentes, ftalatos, fluorados químicos, Bisfhenol, etc. Muchas de estas sustancias, en forma de partículas, se han encontrado en el polvo acumulado en nuestros hogares.

SUSTANCIAS TOXICAS, GARANTÍA DE PROBLEMAS DE SALUD A FUTURO.

Numerosos estudios hace años que alertan de la relación entre tóxicos en el hogar y el riesgo de problemas de salud, como cáncer, disfunciones hormonales (disruptores endocrinos), problemas respiratorios, entre otros.

Los primeros estudios en la materia, realizados por científicos de la Universidad George Washington, el Instituto Silent Spring, NRDC, la Universidad de Harvard y la Universidad de California-San Francisco, fueron concluyentes. Se encontraron 10 químicos potencialmente tóxicos en el 90% de las diferentes muestras de polvo.

 

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Considerando que el ser humano respira o filtra al día 15.000 – 20.000 litros de aire, no es extraño que un gran número de esas partículas tóxicas acaben en nuestra sangre, produciendo alteraciones en la salud, por una exposición prolongada a lo largo del tiempo. Proteger adecuadamente a los grupos más vulnerables; niños, mujeres embarazadas y personas inmunodeprimidas, es vital para prevenir enfermedades a futuro.

Lo importante no es alarmarse, ya que convivimos con la contaminación, pero es importante saber que ésta, no sólo está en las ciudades, o tiene que ver con pesticidas y vertederos.

La contaminación en los interiores es también un hecho ampliamente documentado, y se encuentra en forma de partículas, depositadas en el polvo. Entre ellas; BPA, polímeros, nanoparticulas, plomo, ftalatos, formaldehído y un largo etc, sin incluir los detergentes y productos de limpieza, con amoniaco, arsénico, hipoclorito o ácido clorhídrico. En el caso de detergentes o productos de limpieza es muy importante seguir los consejos de utilización y mantenerlos fuera del alcance de niños. Todas estas sustancias químicas causan enfermedades y serios problemas al sistema inmunitario, respiratorio y nervioso central, por eso su uso debe ser extremadamente cuidadoso.

Por otro lado, productos básicos de higiene personal, mobiliarios, pinturas, textiles o de cocina, como sartenes, recipientes, vajilla o envases contienen, en muchos casos, sustancias químicas potencialmente tóxicas.

Ser consciente de todo ello es el primer paso y un buen punto de partida para tomarse en serio ciertas recomendaciones o hacer uso de alternativas ecológicas.

 

RECOMENDACIONES Y ALTERNATIVAS PARA UN HOGAR SIN TOXICOS.

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10 consejos para un hogar más sano.

 

1.      AMBIENTES VENTILADOS Y AIRE PURIFICADO.

Mantén tu casa libre de polvo, aireada y cuidada. Por otro lado, purificar el aire y liberar oxigeno es una función propia de las plantas. Los helechos y otras plantas como la Aloe Vera, el bambú, la cinta, el ficus, el lirio de paz o lengua de tigre, purificarán el aire a través de la fotosíntesis. Cuanto más tengas, en el interior de tu casa, mejor, y asegúrate que tienen la luz que necesitan.

2.      MOBILIARIO CON MATERIALES Y RECUBRIMIENTOS ECO-SOSTENIBLES.

Mobiliario con certificado FSC o PECF, madera reciclada y sin acabados sintéticos, barnices o protectores artificiales.  Una de las sustancias tóxicas que se encuentran con mayor frecuencia en el interior de edificios es el formaldehído, utilizado habitualmente en maderas tratadas. El ratán o bambú son excelentes opciones para tu hogar.

3.      MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN ECOLOGICOS.

Utiliza pinturas sin metales pesados como el plomo, o materiales ecológicos para tus reformas. Ya no es difícil encontrar alternativas ecológicas en almacenes de bricolaje como; pinturas sin plomo o sellados con poliuretano al agua.

4.      GASES GENERADOS POR LA COMBUSTIÓN.

Los espacios no solo tienen que estar ventilados, si no que una vez cerrados, deben conservar la temperatura y humedad adecuada. La combustión de madera, carbón o gas puede emitir monóxido de carbono, o dióxido de nitrógeno, gases contaminantes que puede llegar a ser muy perjudiciales en ciertas condiciones de escasa ventilación. Los sistemas de calefacción por biomasa y estufa a pellets, son materiales obtenidos de la naturaleza que no emiten tóxicos y son 100% naturales. Presta especial atención a los sistemas de aire acondicionado, o estarás liberando partículas tóxicas depositadas o almacenadas en el interior del aparato.

5.      EVITAR FIBRAS TEXTILES SINTETICAS.

Procura que tus alfombras, cortinas y otros textiles sean de fibras naturales, como el jute, el sisal, la fibra de coco, el lino, la lana y el algodón orgánico. El formaldehído, está presente en muchas fibras sintéticas.

6.      MEJOR PERFUMES, AMBIENTADORES Y COSMETICA BIO.

Busca opciones naturales para ambientadores, velas o cosmética bio. Los aceites esenciales son una perfecta alternativa para encontrar la armonía mientras disfrutas de multitud de sensaciones para tu bienestar. Puedes encontrar productos seguros  como difusores y aromaterapia en  “La Rueda Natural”.

7.      PRODUCTOS CASEROS DE LIMPIEZA E HIGIENE.

Reducir al máximo los productos químicos de limpieza e higiene no siempre es posible, por lo que es de vital importancia seguir meticulosamente las instrucciones de uso en los casos que consideres esencial la desinfección. La mejor opción es hacerte con tus propios productos caseros de limpieza. El bicarbonato y el vinagre son perfectos aliados. Utiliza un envase con atomizador, mezcla mitad de agua y mitad de vinagre y tendrás un excelente limpiador de superficies. En todo caso, puedes comprar productos de limpieza con sello ECOLABEL que garantiza ser inofensivos para la salud humana y respetuosos con el medioambiente.

8.      RECICLAJE DE PRODUCTOS CON TOXICIDAD.

Asegúrate de no manipular y llevar a los puntos verdes o de reciclaje, lo antes posible, productos que contienen tóxicos como bombillas, pilas o fluorescentes, contienen mercurio y otros materiales pesados nocivos para la salud humana.

9.      EL AGUA, LIBRE DE SUSTANCIAS TOXICAS.

Es necesario cambiar las tuberías en edificios que cuenten con varias décadas. Comprobar que no arrastren metales pesados, es sencillo. Bastaría con llenar varios recipientes y examinar que no hay rastro en el fondo de los mismos. Otra opción es comprar una purificadora de agua, sin duda, es la mejor manera de garantizar que estás bebiendo agua sin residuos tóxicos.

10.    COCINA SIN TOXICOS.

Utensilios de cocina de plástico en general; envases, envoltorios, recipientes… no solo perjudican al medioambiente sino que también dañan nuestra salud. Aditivos plásticos como Ftalatos o Bisfenol A (BPA), están presentes en muchos de estos utensilios, y se utilizan para dar flexibilidad y resistencia a los envases plásticos. Existe mucha literatura que los cataloga como disruptores endocrinos, por esta razón, las autoridades sanitarias los han eliminado de envases utilizados por niños y bebés. Sin embargo, estos disruptores endocrinos los podemos encontrar fácilmente en muchos otros productos, como latas, tetrabriks y envases.  Otros compuestos fluorados utilizados para revestir sartenes y hacerlas antiadherentes o más resistentes, contienen sustancias tóxicas como los PFAA, los más dañinos están prohibidos en Europa desde el año 2015 (pero no en el principal proveedor, China).

Por lo tanto, los consejos son; evitar antiadherentes y si los tienes en casa, es importante cocinar sin que se quemen las sartenes o queden pegados los alimentos. Si la sartén queda dañada estará emitiendo partículas tóxicas. Las sartenes antiadherentes más seguras del mercado son las sartenes reforzadas con titanio. Por otro lado, puedes utilizar moldes de silicona, papel para proteger bandejas de horno, cocinar con cristal o cerámica.

CONASI presenta su guía definitiva de sartenes saludables, muy recomendable para adquirir información científica contrastada y hacerte con sartenes y utensilios ecológicos y seguros para tu hogar.

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